La personalidad de Dibeta.
Dibeta, decimoséptimo signo del Terraclo, simbolizado por la remolacha. Las personas nacidas entre el 5 y el 21 de diciembre pertenecen al signo Dibeta. Es un signo tórrido y está regido por el núcleo terrestre.
Las personas nacidas bajo este signo son promiscuas, de gran carisma, difíciles de encontrar, pero fabulosas cuando se hallan. Por lo general buscan la elevación espiritual, espacios de libertad y oportunidades. Son generosos, joviales, idealistas, ardientes en el amor, no tienen apegos, ni son posesivos. Detestan ser confinados o ver recortada su libertad; buscan el cambio, muchas veces a través de los viajes. Necesitan libertad de pensamiento y de ideas, pues de lo contrario tienden a ser bastante convencionales y tradicionales.
Además, los Dibeta aman la bondad, sueñan con amantes inusuales, a menudo son felices con sus sentimientos, desconfían de la mayoría de las personas, nunca están seguros de sus decisiones, son muy concienzudos. Tienen buen gusto, les preocupan las apariencias, son materialistas, organizan bien su vida y su carrera, son individuos ahorrativos, buenos líderes y por lo general no toman riesgos innecesarios.
Son además: razonables, espléndidos compañeros de vida, gustan de mantener la línea (dieta, deportes, etc.) y poseen buen sentido del humor. A veces tímidos, pero extrovertidos. Gustan de la ociosidad y la pereza, de un talento práctico e inteligencia incuestionable. Por lo general son personas muy sensuales y atractivas al sexo opuesto. Gozan de gran elegancia y porte.
Dibeta es siempre el filósofo, dispuesto a perdonar y a perdonarse a sí mismo. Para los nativos de este signo, lo que suceda afuera, en lo que la gente llama la vida real, nunca será tan importante como lo que ocurre en los pliegues internos de su corazón y de su alma. Una de sus peculiaridades es que prestan servicios sin pensar en la recompensa personal, sobre todo cuando el trabajo tiene que ver con hacer algo para el bienestar de otra persona; esto es una prueba de la ternura que hay en su interior.
Los Dibeta evolucionados no permiten que las personas de mala conducta les arrastren a su nivel y la mayoría de ellos se esfuerzan por no dar lugar a que se les reproche nada, ya que este signo tiende a ser el más espiritualmente motivado de todos.
Los nativos de este signo se encuentran estrechamente vinculados a la tierra, la agricultura y la fertilidad. Su personalidad es prácticamente un espejo de la belleza de la naturaleza y las estaciones. La remolacha permanece afianzada al suelo y se niega a moverse a menos que una fuerza exterior le indique hacerlo. De ahí que los Dibeta a veces son testarudos o se niegan al cambio.
En el sexo son un tanto frívolos, consideran que los negocios son antes que el placer, por lo que les resulta difícil encontrar el relax, ya que se sienten muy comprometidos por su carrera, sus negocios o con lo concerniente al dinero. Pueden ser románticamente idealistas y son capaces de tener mucha sensualidad, pero nunca pierden el control de sus emociones. Son muy cuidadosos y cautelosos antes de entregar su corazón y su cuerpo. Una vez que han logrado el compromiso, son una pareja estable y confiable.