Cachorros chow chow: los cuidados que necesitan
La raza Chow Chow, de perros, es oriunda de la región asiática, específicamente de la China. Este es un tipo de perros robustos, con apariencia similar a la de un león, su boca es fuerte y ancha, ojos oscuros, orejas triangulares y pelaje muy denso. Los cachorros, necesitan ciertos cuidados a para el bueno desarrollo del animal.
Características físicas del Chow Chow
Algunas de las características físicas de la raza de perro chow chow son:
· Cuerpo robusto.
· Amplio cráneo.
· Orejas pequeñas y triangulares, redondeadas en la punta.
· Ojos pequeños y oscuros.
· Boca fuerte y ancha.
· Nariz oscura.
· Pelaje muy denso de color negro, rojo, azul o crema.
· Lengua negra azulada.
Cuidados con los cachorros
Los cachorros Chow Chow deben ser entrenados para convivir con las personas por lo que ir preparándolos a diferentes ambientes es ideal.
Su lengua al nacer es color rosa, la cual va cambiando a color azul negruzco a las pocas semanas. Su pelo también va cambiando el aspecto con la edad convirtiéndose más oscuro y denso.
Algunas reglas durante la educación de los cachorros Chow Chow:
· De debe ser constante. En la educación de este animal es importante la constancia para lograr hábitos correctos en el mismo. · No se debe recurrir nunca a la violencia durante la etapa de crecimiento del perro ya que puede traer el desarrollo de pánicos en el animal. · Se deben crear diálogos con el animal de forma sencilla de manera que este pueda captar la señal, por ejemplo usar frases como: “sube”, “bájate”, “no”, “buen perro”, entre otras. · Los horarios del baño y comida deben ser respetados, con ello no solo de ayudará a la formación y educación del animal sino también al buen funcionamiento de su organismo. · La comida debe ser racionada y no a su voluntad, según oriente el veterinario para su edad y peso. · Si el cachorro se retira del plato antes de acabar toda la comida, se retirará el alimento para enseñarle que existe un horario para alimentarse y que se debe respetar. · No se le debe permitir que juegue mordiendo con sus dientes, ni con el dueño ni con un ajeno, al principio esta mordida es sencilla y no duele, pero al avanzar la edad los dientes de van volviendo filosos y duros y lo que en un inicio era agradable se puede tornar desastroso.

