Amanecer, de "Sonetos del alma"
Un sol ardiente emerge en la mañana
dejando en el recuerdo algún nocturno;
él viene desde un sitio taciturno,
de aquel lugar do la belleza emana.
Su cálido abrazo descorre el velo
que envuelve a la ciudad en vado oscuro
revelando a este paraíso puro
cuyo canto amanece con anhelo.
Surca el azul un ave en pleno vuelo,
abren sus pétalos las margaritas
y un arco iris cubre el vasto cielo.
Llega la brisa que en mi mente hilvana
memorias del despertar de mi abuelo
en su tierra solitaria y lejana.
Joel Vello Landin
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